Sólo tuvo un pequeño impacto militar debido al fallido intento de la Marina japonesa por hundir portaaviones de Estados Unidos, pero aunque los portaaviones hubieran sido hundidos, no hubiera ayudado significativamente a Japón. El ataque arrastró firmemente a los Estados Unidos y a su economía industrial y de servicio a la Segunda Guerra Mundial, lo que llevó a la derrota del Eje en todo el mundo. El primer ministro del Reino Unido, Winston Churchill, al enterarse que el ataque a Pearl Harbor había por fin dirigido a Estados Unidos hacia la guerra, escribió "Estando saturado y saciado con emoción y sensación, fui a la cama y dormí el sueño de los seguros y agradecidos". (Winston Churchill, The Second World War, vol. 3, p. 539). La victoria aliada en esta guerra y el subsiguiente surgimiento de Estados Unidos como una potencia mundial dominante le ha dado forma a la política internacional desde entonces.
En términos de historia militar, el ataque a Pearl Harbor marcó el surgimiento del portaaviones como el centro del poder naval, reemplazando al acorazado como piedra angular de la flota. Sin embargo, no fue sino hasta después de las batallas del Mar del Coral y Midway, que este adelanto se hizo aparente para los poderes navales del mundo.
sábado, 8 de mayo de 2010
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